El “naming” es ni más ni menos la base de toda marca, proyecto, servicio o sitio web. Así como los padres debaten durante meses qué nombre ponerle a su aún nonato, cualquier emprendedor (sólo para seguir saturando el blog con este término) debería prestarle igual o mayor atención a este punto esencial.
Parece un proceso fácil, y quizá esto sea gracias al inconsciente desprestigio que sufrió este eslabón principal en la cadena de creación durante los últimos años, pero es algo más complejo de lo que se cree. Y justamente sobre el naming de proyectos 2.0 quiero hablar hoy.
Estamos desbordados y saturados con nuevos servicios bautizados con neologismos casi impronunciables, abundantes de dobles o triples vocales y consonantes, tan cortos como extraños: Fipy, Fluki, Chipi, Pripo, Tureego, Zaziko, Cakeeta (ejemplos azarosos e inexistentes… o eso creo)
Ahora bien, ¿son esos nombres correctos? ¿Sirven a su función? ¿Identifican correctamente a la marca, al servicio que ofrecen, al público al que está destinado?
Supongamos que un nuevo servicio 2.0 nace en Internet, lo llamaremos “Feepy“. ¿Cuál dirían que es su campo de acción en la web? Nadie podría adivinarlo… Podría ser tanto un servicio de contacto para empresarios como un sitio de entretenimiento para niños de 3 años.
Pero al margen de la ambigüedad sonora y ortográfica del nombre, que en definitiva no deja de ser un detalle del cual ningún neologismo puede escapar, justamente por tratarse de un nuevo vocablo en la lengua (Ni “Fiat” ni “Renault” sugieren tratarse de empresas automotrices), hay puntos mucho más importantes a tener en cuenta a la hora de nombrar a nuestro bebé.
Al estar sumergidos en la Web, muchos pensarán que el ‘boca en boca’ no corre, que nadie se guiará por lo que escucha, sino por el link que tiene frente a su mouse. Si alguien habla de un servicio “Feepy“, es claro que muchos entenderán “Fipi” o cualquier otra cosa, antes que el verdadero nombre. Pero, supongamos entonces que el ‘boca en boca’ realmente no tiene sentido; ¿No están cansados de encontrar links huérfanos por estar mal escritos? Bueno, quizá no sea realmente algo muy habitual en el día a día, pero en una empresa realmente puede hacer diferencia.
Para ser más concreto, veamos ejemplos locales de empresas líderes en servicio de Hosting:
www.dattatec.com
www.wiroos.com
www.towebs.com
www.elserver.com
Aún siendo cliente de una de ellas, no me resultará muy difícil ser completamente imparcial en este análisis. Estas son mis críticas, ordenadas por gravedad:
Dattatec | Pronúnciese “Datatec”. Con 2 “t”. ¿Por qué “datta” con dos T? ¿Por qué no “tech” sino “tec”? www.datatec.com no pertenece obviamente a Dattatec, sin embargo verán numerosos comentarios sobre “datatec” en Internet, refiréndose a “dattatec”, y sólo por una “T” de diferencia.
Wiroos | Pronúnciese “Uiros”. Con 2 “o”. No distingue para nada su naturaleza comercial de “hosting”. Plausible de Typos (wiros.com / uiroos.com).
Towebs | Pronúnciese “TuUebs”. Si, quizá “webs” se entienda, pero curiosamente Toweb.com no está registrado, porque es “towebS”, con S. Al menos apunta más a términos que tienen que ver con su función comercial.
ElServer | Pronúnciese “El Server”. Claro, en español, e íntimamente ligado a su práctica comercial.
Tengamos en cuenta que estas empresas son mucho más propensas a ser recomendadas y citadas verbalmente entre clientes. Además, están destinadas mayormente a un público nacional o al menos latinoamericano, y los neologismos o palabras de pronunciación extranjera no son buenos compañeros en estos casos.
¿Cómo elegir un buen nombre?
Disponibilidad: Lamentablemente un gran impedimento a la hora de pensar en “naming 2.0″. Lo ideal es que esten disponibles tanto los dominios nacionales como internacionales del nombre. Es muy posible que la gente confunda “.com” con “.com.ar” y viceversa por varias décadas más.
Claridad: No abusar de dobles letras, prestar atención a su pronunciación, no sólo por el ‘boca a boca’ sino porque la memoria de tu nombre será básicamente una ‘auto pronunciación’ que se activará en el cerebro de cada visitante al querer ingresar a tu sitio.
Territorialidad: Si es un proyecto netamente destinado a un público de habla hispana, ¿por qué no hacerlo evidente en su nombre? No tengas miedo de usar “noticias” en lugar de “news“.
Distintivo: En lo posible, que describa la finalidad del sitio. Un buen nombre no tiene por qué ser genérico y falto de contenido. Podes aprovechar el nombre de tu marca para afianzar el destino de tu proyecto.
No soy un experto en Naming, y esto sólo pretende ser un compendio de ideas desordenadas que me vienen a la menta al ver nuevos proyectos con nuevos y extraños nombres. Mi opinión no es la verdad absoluta, sino un camino determinado a seguir en este proceso de ‘naming’. Y para demostrar tímidamente mi postura ante todo esto, comparto nombres de “marcas” creadas por mi:
MediosRegistrados
Sitio que “Registra” audios y videos de Radio y TV: “Medios”
TuSecreto
Ingresá y escribí “tu secreto”. (Sufrí y sufro la confusión del .COM con el .AR)
PlacasRojas
Sitio con “Placas” del canal Argentino de noticias “Crónica TV”, característico por sus “Placas Rojas”.
ElForro
Sitio de Foros, con un nombre no demasiado comercial pero altamente alentador para cualquiera que busca un Foro de Discusión abierto.
Muchos de los consejos que hoy me atrevo a escribir para compartir con el mundo, los aprendí a la fuerza, como la disponibilidad del .COM confundido muchas veces por el .COM.AR. Y justamente decidí describir mi visión del “naming” al repasar mis proyectos y entender que en el 90% de los casos fui claro, sin necesidad de recurrir a neologismos o palabras extranjeras. Y eso es algo que me parece importante remarcar, en el medio de esta movida emprendedora y Argentina; la lengua tiene poder.
Compártelo